Remedios naturales para aliviar la lumbalgia

El dolor de espalda es un ingrato compañero de viaje para mucha gente. Según un estudio epidemiológico llevado a cabo en Cataluña, llega a representar algo más del 50% de todas las manifestaciones dolorosas que sufre la población.

El lumbago o dolor de la parte baja de la espalda es provocado por malas posturas repetitivas, por soportar sobrecargas o por lesiones musculares. También se asocia al embarazo, al sobrepeso, a la artrosis e incluso al estrés emocional. Algunas profesiones son propensas a padecerlo, como profesores, dentistas, dependientes de establecimientos comerciales, peluqueros o transportistas.

Para aliviar el dolor de espalda es fundamental corregir las malas posturas y evitar las situaciones proclives al lumbago son los primeros pasos para aliviar el dolor, pero además hay que estudiar la conveniencia de recibir fisioterapia, acupuntura o masaje terapéutico, según el caso. La fitoterapia puede ser además una excelente ayuda adicional y sin efectos secundarios.

4 remedios naturales para el lumbago

1. Corteza de sauce blanco (Salix alba).

Contiene compuestos como el ácido salicílico, precursor de la famosa aspirina (ácido acetil salicílico). Puedes tomar hasta 3 tazas al día de la decocción, preferiblemente en asociación con otras hierbas que potencian su acción y mejoran el sabor, como milenrama, menta, viburno y cola de caballo. Si te es más fácil, en los herbolarios lo encontrarás en tintura, extracto líquido y cápsulas.

Para los tratamientos largos está indicada una de las mejores soluciones herbarias: el harpagofito (Harpagophytum procumbens), que nos llega de Sudáfrica. Complementos son los falsos frutos del enebro (Juniperus communis), con una potente acción calmante, y el aceite esencial de jengibre (Zingiber officinale), que aplicado por vía tópica genera una sensación de calor y frío –sin causar irritación ni alergia–, muy adecuada para controlar el dolor.

2. Jengibre

  • Por qué es útil: es relajante, antiinflamatorio y analgésico.
  • Qué parte se usa: el rizoma en polvo o troceado.
  • Pruébalo así: mezcla 5 gotas de aceite esencial con 10 de aceite de almendras dulces y aplícalo en masaje suave.

3. Harpagofito

  • Por qué es útil: posee efectos antiinflamatorios, analgésicos y antiespasmódicos.
  • Qué parte se usa: el tubérculo.
  • Pruébalo así: en cápsulas o comprimidos (de 450-500 mg, 2 a 6 al día, según prescripción).

4. Enebro

  • Por qué es útil: además de analgésico es desintoxicante.
  • Qué parte se usa: los falsos frutos o gálbulos.
  • Pruébalo así: En infusión, 3 tazas al día, con coronilla de fraile, hojas de fresno, viburno e hinojo.