Masajes para dolor de espalda y cuello

Después de un día lleno de estrés por el trabajo, lo mejor es relajarnos. 
Para esto, los masajes son una buena solución. Además de relajarte pueden aliviar el dolor de espalda y cuello. 

Si no tienes ganas de ir  a ver a un masajista, puedes utilizar una de las siguientes técnicas: 

1. Masaje con acupresión.
Puedes masajear los puntos de activación que están conectados a tu espalda para recibir algo de alivio. Hay muchos en tu cuerpo, así que, antes de empezar con esta práctica, consulta a un especialista. Hay algunos puntos que puedes usar para relajar tu cuello, la espalda o todo el cuerpo.

  • Tómate tu tiempo y realiza los masajes cuando no estés apresurado por hacer otra cosa.
  • Siéntate o acuéstate en una posición cómoda.
  • Relájate. Respira profundamente y cierra los ojos.
  • Presionando firme y profundamente, haz pequeños movimientos giratorios hacia arriba y hacia abajo.
Puntos de inflexión

 2. Alivia el dolor con una pelota de tenis.
El dolor de espalda puede deberse a numerosas razones que generalmente incluyen el uso excesivo de los músculos y una mala postura. Para aliviar el dolor, puedes probar el masaje con pelotas de tenis.

  • Acuéstate de espalda. Las rodillas deben estar dobladas y los pies en el suelo.
  • Levanta las caderas y coloca 2 pelotas de tenis debajo de tu espalda.
  • Quédate quieto durante 60 segundos.
  • Puedes jugar haciendo movimientos con las pelotas de tenis para poder trabajar diferentes áreas musculares y encontrar puntos de tensión distintos.
  • Por ejemplo, puedes moverte hacia abajo y hacia arriba. Ten cuidado de no voltearte o presionar tu columna vertebral en las pelotas de tenis.

3. Deshazte del dolor de cuello y espalda con una toalla caliente. 
Para este masaje solo necesitas una toalla. Caliéntala y, mientras está tibia, úsala para aliviar el dolor en tu espalda.

  • Toma una toalla suave y gírala en una forma de trenza gruesa.
  • Colócala detrás de tu cuello, sosteniendo un extremo en cada mano.
  • Frota hacia arriba y hacia abajo de tu cuello, aplicando una presión moderada.
  • Puedes repetir el tratamiento de 2 a 3 veces o más.